El eco de la tragedia que marcó el inicio de una era sigue vibrante. A través de su nueva instalación, el artista japonés nos invita a revivir y reflexionar sobre las heridas históricas dejadas por las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki.
“81 años después” es una exposición de barcos hechos con papel y sombrillas que nos muestra la fragilidad de la vida ante la persistente amenaza que representan las más de 12.000 armas nucleares que existen en el mundo. Presentada en Xalapa, Veracruz, México. Se encuentra en la Pinacoteca Diego Rivera.

El misticismo de los elementos y la materia
La exposición entrelaza de forma íntima la geografía, el dolor y la espiritualidad mediante piezas escultó
Representa piezas escultóricas como piedras recogidas por el artista en Nagasaki, Hiroshima y también en la zona del Tepeyac.
- 216 piedras corresponden al budismo, donde ese número indica los deseos mundanos que mantienen al ser humano ligado al sufrimiento y a la ignorancia.
- 49 sombrillas, el símbolo nuclear, haciendo referencia cada una al número 4, que se pronuncia SHI —parábola muerte—, y el 9 se pronuncia KU, asociado al sufrimiento, agonía, dolor.

Un puente de paz entre dos mundos
El clímax de la muestra toma forma a través de las manos y la imaginación del escultor, quien recrea las ramas de un Ginkgo biloba, el legendario árbol conocido como Hibakujumoku por su milagrosa capacidad de sobrevivir a la radiación atómica.

Esta pieza conecta de manera directa con la historia compartida de ambas naciones: durante el siglo pasado, México recibió la donación de 500 ejemplares de esta especie por parte del emperador japonés, consolidándose como un eterno lazo de paz, resiliencia y memoria colectiva. Con esta muestra, Yahagi Ryuichi transforma el trauma histórico en un manifiesto artístico por la vida.
El artista realiza una obra con sus manos y su imaginación. La representación con ramas de un árbol llamado hibakujumoku es el Ginkgo biloba. México recibió en el siglo pasado la donación de 500 ginkos por parte de un emperador japonés como un gesto de paz y de memoria. Yahagi da el mensaje de esta exposición.

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