El asombroso origen del primer puente aéreo para ardillas del mundo
Lo que comenzó en 1963 como el sueño de un arquitecto conmovido en Longview, Washington, se ha convertido hoy en un movimiento de protección animal que sigue expandiéndose por el mundo.
Se estima que aproximadamente 41 millones de ardillas mueren atropelladas cada año en las carreteras del mundo mientras buscan alimento. Sin embargo, existen historias humanas capaces de transformar esta realidad con creatividad y empatía: la de los puentes exclusivos para ardillas.

¿Cómo nació ‘Nutty Narrows’, el puente colgante para ardillas?
Todo comenzó cuando el arquitecto Amos Peters y sus compañeros de oficina presenciaron repetidamente cómo las ardillas de su calle eran arrolladas por los autos. El detonante ocurrió el día en que Peters encontró a una pequeña ardilla muerta que aún sostenía una nuez en su boca. En ese momento, decidió que era hora de intervenir.
Formaron un comité, pidieron permiso al ayuntamiento y construyeron Nutty Narrows, un puente colgante de 18 metros hecho de aluminio y mangueras de bomberos viejas que costó apenas mil dólares. Al poco tiempo, el puente no solo se convirtió en una atracción turística mundial, sino que los vecinos empezaron a reportar cómo las ardillas cruzaban a salvo, guiando y enseñando el camino a sus crías.
Hoy en día, Longview cuenta con un total de nueve puentes para ardillas en funcionamiento, demostrando cómo una pequeña acción comunitaria puede cambiar la vida silvestre local.
La historia se repite en 2026: El puente conmemorativo ‘Douglas B.’
Esta hermosa iniciativa no se quedó en el pasado. Inspirado directamente por la obra de Peters, un joven llamado Nikita Kozhekin, residente de la vecina ciudad de Duvall, decidió actuar tras vivir una escena idéntica: encontrar a una ardilla local sin vida en su calle con una avellana de su propio jardín en el hocico.
Nikita no se quedó de brazos cruzados. Se puso en contacto con ingenieros, arboristas, el alcalde y el consejo municipal para obtener los permisos de construcción necesarios. Tras meses de revisiones de ingeniería, nació el Douglas B. Squirrel Memorial Bridge, un puente de cuerda de 24 metros de largo suspendido a 5 metros de altura sobre los cables de tráfico.
Al cabo de una semana, las ardillas locales descubrieron la cuerda y ahora la utilizan de forma masiva todos los días, un logro que Nikita documenta felizmente a través de cámaras trampa en sus redes sociales.

Proyectos ecológicos que salvan vidas y ayudan a los conductores
Estas historias de animales hermosas también ofrecen una solución práctica de seguridad vial. Cuando un conductor divisa una ardilla en el pavimento, el instinto natural suele ser dar un volantazo brusco, lo que genera un alto riesgo de accidentes automovilísticos.
¡Historias que inspiran! Vale la pena compartirlas
!Nos seguimos leyendo!

